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2:30 minRuta de 30 días: día 4Gratis

«¡Sí!»: la palabra que anuncia el premio

Subtítulos activados. Sin sonido automático.

Voz generada con IA. Las escenas marcadas «Recreación con IA» muestran personas y cachorros ficticios.

Al terminar, sabes decir «¡Sí!» una sola vez con la mano quieta y entregar después un premio pequeño, con la palma extendida o en el suelo, siempre en ese orden.

Tarjeta de práctica · «¡Sí!»

Prepara: 10 o 12 premios muy pequeños: granos de pienso, o premios blandos que restas de su ración. Una riñonera o un bolsillo. Un rincón tranquilo.
Pasos:
  1. Siéntate en una silla o en el suelo, con la mano quieta.
  2. Di «¡Sí!» una vez, corta y siempre igual.
  3. Después, mueve la mano: palma extendida, o el premio al suelo.
  4. Deja que trague y espera: unas veces poco, otras un poco más.
  5. Unas cinco veces, y termina.
Repeticiones: dos sesiones al día, de unas cinco. A partir del tercer día, la comprobación: «¡Sí!» mientras está a otra cosa. ¿Se da la vuelta? Ya le funciona. ¿No? Unos días más.
Hazlo más fácil si… salta o busca tus dedos: mano más baja, o el premio al suelo. Se distrae: un sitio más tranquilo.
Para y pide ayuda si… está decaído o deja de comer: llama hoy a tu clínica veterinaria; de noche, a urgencias veterinarias. Raza mini o muy joven: en cuanto deje una comida. Se aparta o se queda rígido: termina por hoy.
Adaptaciones: no oye bien: pulgar arriba cuando te mire. Cachorro pequeño: medio grano, o al suelo. Te cuesta agacharte: silla y plato bajo. Con niños: que miren; el premio, una persona adulta. ¿Clicker? Opcional: hace el papel del «¡Sí!»; púlsalo lejos de su cara.
Recuerda: cada «¡Sí!» tiene su premio.

¿Te preocupa su salud? Cuándo pedir ayuda: ■ urgencias ya · ▲ llama hoy · ● obsérvalo

¿Necesitas ayuda humana?

Si después de hacerlo más fácil no avanza, una educadora puede ajustar el plan a vuestra casa.

Transcripción del vídeo

Tu cachorro hace algo bien. Tú buscas el premio en el bolsillo. Y cuando por fin llega, él ya está a otra cosa. Hoy vas a darle una palabra que llega justo a tiempo: «¡Sí!». La palabra marca el momento exacto, como una foto. Y promete un premio, cada vez. Dila siempre igual, corta y clara, distinta del «sí» de casa. Prepara premios muy pequeños. Granos de su pienso, o premios blandos que restas de su ración. Busca un rincón tranquilo y siéntate en una silla o en el suelo. ¿Está decaído o deja de comer? Llama hoy a tu clínica veterinaria. La práctica, otro día. Con la mano quieta, di «¡Sí!» una sola vez. Después, mueve la mano y dale el premio. Si mueves la mano antes, aprende a mirarla, no a escuchar. Ofrécele el premio con la palma extendida, a la altura de su boca. Si busca tus dedos, ponlo en el suelo, entre sus patas. ¿Se te ha adelantado la mano, o el «¡Sí!» ha llegado tarde? No pasa nada. Si has dicho «¡Sí!», hay premio. Hazlo más fácil: más bajo y más despacio. A partir del tercer día, una comprobación. Mientras olfatea otra cosa, suelta un «¡Sí!». ¿Se da la vuelta buscándote? La palabra ya le funciona. Tu práctica de hoy: dos sesiones cortas, de unas cinco repeticiones. Termina mientras los dos estéis a gusto. Ahora ya sabes el orden: primero «¡Sí!», luego la mano, luego el premio. Y cada «¡Sí!» tiene su premio. Voz generada con inteligencia artificial.

Preguntas que responde el vídeo
  • ¿Para qué sirve decir «¡Sí!» si ya le doy el premio?
  • Me muerde los dedos al coger el premio.
  • ¿Y si mi cachorro no oye bien?
  • ¿Necesito un aparato que haga clic?
  • En casa decimos «sí» todo el rato. ¿Lo confunde?
  • No puedo sentarme en el suelo. ¿Lo hago desde una silla?
  • Hoy casi no come. ¿Practico igual?

Las respuestas están en el vídeo, en su transcripción y en la tarjeta de práctica.

No sustituye a tu clínica veterinaria: ante la duda, llama.